Be·ia trabaja a partir de imágenes de ecografía 3D, 4D o 5D, no sustituye al ecógrafo ni valida por sí solo la compatibilidad de cada equipo del mercado.
Para la web app, lo importante es poder disponer de una imagen compatible y clara del rostro del bebé. Para la aplicación Windows, la conexión depende de la configuración del ordenador, de la red de la clínica y de cómo esté integrado el ecógrafo en ese entorno.
La forma más fiable de comprobar si Be·ia encaja en tu clínica es probar con imágenes propias desde la web app. Si tienes dudas técnicas sobre red o integración, puedes contactar con Be·ia y revisar el caso con tu equipo.